El origen exacto del signo de interrogación constituía algo parecido a un misterio. Hasta ahora. Un académico de la Universidad de Cambridge identificó lo que, asegura, es la versión más antigua de este signo.

El doctor Chip Coakley lo encontró en manuscritos en siríaco del siglo V. Y se trata de un símbolo con una forma similar a la de los dos puntos.

El siríaco, que llegó a ser el principal lenguaje literario de Medio Oriente, es un dialecto del arameo, lenguaje utilizado entre los siglos III y VIII.

Coakley, de la Biblioteca de la universidad inglesa, estudió documentos que la Biblioteca Británica tiene en su haber desde la época victoriana, en el XIX.

Lo que hoy se sabe sobre el siríaco, dice Vincent Dowd -periodista de arte de la BBC-, surgió mayormente de los manuscritos adquiridos por el Museo Británico de Londres en la década de 1840 en Egipto.

Coakley ha estado estudiando el rol de este particular símbolo en textos bíblicos.

Y su investigación parece probar que aparecía al comienzo de las oraciones que eran preguntas.

El académico asegura que el signo, conocido por los estudiosos como zagwa elaya, podría haber servido de recordatorio a quien leyera la Biblia en voz alta para que use una entonación de interrogación.

Eso lo convertiría en el ejemplo más antiguo del concepto del signo de interrogación.

En latín o griego, por ejemplo, no apareció hasta el siglo VIII.

El origen de nuestro signo de interrogación se remonta a la palabra del latín quaestiō (pregunta), el cual comenzó a ser abreviado como Qo, para indicar una pregunta. Con el paso del tiempo, esta abreviación dio origen al signo de cierre de interrogación (?).

BBC Mundo 26/07/2011

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