¿El primer signo de interrogación de la historia?

El origen exacto del signo de interrogación constituía algo parecido a un misterio. Hasta ahora. Un académico de la Universidad de Cambridge identificó lo que, asegura, es la versión más antigua de este signo.

El doctor Chip Coakley lo encontró en manuscritos en siríaco del siglo V. Y se trata de un símbolo con una forma similar a la de los dos puntos.

El siríaco, que llegó a ser el principal lenguaje literario de Medio Oriente, es un dialecto del arameo, lenguaje utilizado entre los siglos III y VIII.

Coakley, de la Biblioteca de la universidad inglesa, estudió documentos que la Biblioteca Británica tiene en su haber desde la época victoriana, en el XIX.

Lo que hoy se sabe sobre el siríaco, dice Vincent Dowd -periodista de arte de la BBC-, surgió mayormente de los manuscritos adquiridos por el Museo Británico de Londres en la década de 1840 en Egipto.

Coakley ha estado estudiando el rol de este particular símbolo en textos bíblicos.

Y su investigación parece probar que aparecía al comienzo de las oraciones que eran preguntas.

El académico asegura que el signo, conocido por los estudiosos como zagwa elaya, podría haber servido de recordatorio a quien leyera la Biblia en voz alta para que use una entonación de interrogación.

Eso lo convertiría en el ejemplo más antiguo del concepto del signo de interrogación.

En latín o griego, por ejemplo, no apareció hasta el siglo VIII.

El origen de nuestro signo de interrogación se remonta a la palabra del latín quaestiō (pregunta), el cual comenzó a ser abreviado como Qo, para indicar una pregunta. Con el paso del tiempo, esta abreviación dio origen al signo de cierre de interrogación (?).

BBC Mundo 26/07/2011

Doble erre en palabras compuestas

Para mantener el sonido fuerte de la erre entre dos vocales es preciso utilizar la doble erre (rr).

La erre representa dos sonidos diferentes: el que se pronuncia en tara, orilla o herir y el que suena en rata, arroyo o erre. Para representar este último sonido, cuando la erre va entre dos vocales se escribe duplicada (rr), como en perro, que suena de forma distinta que pero.

En las palabras compuestas, cuando el primer elemento termina con una vocal y el segundo empieza con erre, es preciso duplicar la erre para mantener su sonido: anti- + reumático no da antireumático, sino antirreumático (donde se pronuncia como perro).

Sin embargo, es frecuente encontrar formas incorrectas como: contrarevolucionario (por contrarrevolucionario), georadar (por georradar), pararayos (por pararrayos), georeferenciar (por georreferenciar), autoretrato (por autorretrato) o grecoromano (por grecorromano).

La Vanguardia 3/06/2011

Consejos para una redacción correcta de las informaciones sobre la próxima boda real británica

Consejos para una redacción correcta de las informaciones sobre el próximo enlace entre Guillermo y Catalina:

Se escribirán en minúscula:

- Los títulos y los cargos: príncipe, princesa, rey, reina, monarca, duque, duquesa, lady, lord, chambelán, ministro, primer ministro, canciller, arzobispo, etc.

- También los términos como casa real, familia real, boda real, patrimonio real, orquesta de cámara, coro, capilla real, etc.

- Los nombres de edificios o monumentos se prefiere el uso de la minúscula en la parte genérica (abadía de Westminster, palacio de Buckingham, palacio de St. James)

-  En el caso de los tratamientos protocolarios, si estos van seguidos del nombre propio de la persona a la que se refieren se escribirán en minúscula (su alteza real el príncipe Guillermo de Inglaterra)

Se escribirán en mayúscula:

- Los términos que hacen referencia a una institución: Corona, Gobierno, Parlamento, Cuerpo Diplomático, Fuerzas Armadas, etc.

-  Las abreviaturas: S. A. (su alteza),  S. A. R. (su alteza real), S. M. (su majestad), SS. AA. (sus altezas), SS. MM. (sus majestades), etc.

También conviene tener en cuenta los siguientes aspectos:

- Los nombres de los miembros de las familias reales se deben traducir al español: Isabel, Felipe, Guillermo, Catalina, Enrique, Carlos, Camila…

Inglaterra , Gran Bretaña y el Reino Unido no son sinónimos. Gran Bretaña está formada por Inglaterra, Escocia y el País de Gales. El Reino Unido por Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

- Entre los invitados a la boda figuran mandatarios de países que presentan dudas al escribirlos. Las formas correctas son Abu Dabi, Arabia Saudí, Brunéi, Dubái, Lesoto, Catar…

- Debe evitarse el empleo de anglicismos como merchandising o souvenirs para referirse a la comercialización de los objetos conmemorativos de la boda real o a dichos objetos y hablar de comercialización y recuerdos, respectivamente.

Fuente: Fundeu.es

Hallada una tablilla con los restos de escritura más antigua de Europa

Lo publicaba ayer National Geographic:

Según un estudio reciente, estas marcas en un fragmento de una tablilla de arcilla encontrada en Grecia es el texto descifrado conocido más antiguo de Europa.

Considerada en su momento como “mágica o misteriosa”, según los investigadores la escritura sobrevivió al arder un montón de basura hace unos 3.500 años.

Hallada en un campo de olivos en la actual ciudad de Iklaina o Iklena (griego: Ίκλαινα), la tablilla fue creada por un escriba micénico de habla griega entre el 1450 y 1350 a. C., según los arqueólogos.

Los micénicos, que llegaron a ser legendarios en parte por la Ilíada de Homero, que llevó a la ficción su guerra contra Troya, dominaron gran parte de Grecia desde el 1600 hasta el 1100 a.C. aproximadamente.

Hasta ahora, las excavaciones en Iklaina han dado evidencias de un primitivo palacio micénico, una muralla ciclopea, muros y un sorprendente y avanzado sistema de desagüe, según el director de la excavación Michael Cosmopoulos.

Pero la tablilla, que fue hallada el pasado verano, ha sido la mayor sorpresa del proyecto en varios años, dice Cosmopoulos.

“De acuerdo con lo que sabíamos, la tablilla no debería haber estado allí”, ha dicho el arqueólogo de la Universidad de St. Louis de Missouri a National Geographic News.

En primer lugar, no se pensaba que las tablillas micénicas se hubieran utilizado tan pronto, dice. En segundo lugar, “hasta ahora las tablillas sólo se habían encontrado en unos pocos grandes palacios”, incluyendo la que tenía el récord anterior, que fue hallada entre las ruinas del palacio en lo que fue la ciudad de Micenas.

Aunque el enclave de Iklaina contaba con un palacio durante el período micénico tardío, en el momento de la tablilla el asentamiento había quedado reducido a un centro satélite de la ciudad de Pilos, sede del rey Néstor, uno de los personajes clave en la Ilíada.

“Este es un caso raro donde la arqueología conjuga los textos antiguos y los mitos griegos”, ha dicho Cosmopoulos en un comunicado.

Tablilla conservada por la cocción

Las marcas en el fragmento de tablilla, que mide aproximadamente 2,5 cm. de alto por 4 cm. de ancho, es un ejemplo de un sistema de escritura conocido como lineal B.

Utilizada como una forma antigua del griego, la Lineal B consistía en un sistema de alrededor de 87 signos, cada uno de los cuales representa una sílaba.

Parece ser que los micénicos utilizaron la Lineal B para grabar sólo asuntos económicos de interés para la élite gobernante. En este sentido, las marcas en la parte frontal de la tablilla de Iklaina parecen formar un verbo que se refiere a la fabricación, dicen los investigadores. En la parte de atrás figura una lista de nombres con números al lado, probablemente una lista de propiedades.

Debido a que estos registros solían guardarse durante un único año fiscal, la arcilla no fue hecha para que durara, dice Cosmopoulos. “Esas tablillas no se cocían, sólo se secaban al sol, y por lo tanto eran muy frágiles. … Básicamente alguien en aquel momento tiró la tablilla a una fosa y luego quemó allí su basura”, dice. “El fuego endureció y conservó la tablilla”.

No es la escritura más antigua

Si bien la tablilla de Iklaina es el ejemplo de sistema de escritura más temprana en Europa, hay otros escritos mucho más antiguos, explica el profesor de Estudios Clásicos Thomas Palaima, que no ha participado en este estudio que será publicado en la edición de abril de la revista Proceedings of the Athens Archaeological Society.

Por ejemplo, escritos encontrados en China, Mesopotamia y Egipto, que se cree que datan del 3.000 a.C.

Se cree que la Lineal B desciende de un antiguo sistema de escritura todavía sin descifrar, conocido como lineal A. Y los arqueólogos creen que la Lineal A está relacionada con el sistema jeroglífico más antiguo usado ​​por los egipcios.

Mágica, escritura misteriosa

Sin embargo, la tablilla de Iklaina es un “extraordinario hallazgo”, dice Palaima, un experto en tablillas micénicas de la Universidad de Austin en Texas.

Además de su edad, el objeto podría proporcionar pistas sobre cómo estuvieron organizados y administrados los antiguos reinos griegos, añade.

Por ejemplo, los arqueólogos pensaban hasta ahora que estas tablillas solo se habían empleado en las principales capitales de los estados, o en los “centros de palacio”, como Pilos y Micenas.

Encontrada en las ruinas de una ciudad de segundo nivel, la tablilla de Iklaina podría dar a entender que la alfabetización y la burocracia a finales del periodo micénico estaba menos centralizada de lo que se pensaba.

Palaima añade que la capacidad de leer y escribir estuvo muy limitada durante el período micénico y fue considerado por la mayoría de la gente como algo “mágico o misterioso.”

Esto ocurría alrededor de 400-600 años antes de que la escritura fuera desmitificada en Grecia, en el momento en que el alfabeto griego antiguo superó la Lineal B y asumió las 26 letras usadas en este artículo.

Fuente: La Túnica de Neso

Sobre el uso correcto de los prefijos

Cuatro reglas para una escritura correcta de los prefijos, según la nueva Ortografía de la lengua española:

1.- Unidos a la palabra que acompañan

Los prefijos se escriben unidos a la palabra que acompañan (antivirus, supermodelo, anteayer, exmarido, vicepresidente, sobrealimentar, contraoferta, prepago); por tanto no son adecuadas las grafías en las que el prefijo aparece unido con un guion (vice-ministro, anti-mafia) o separado por un espacio en blanco (vice ministro, anti mafía). 

2.- Con guion 

Sin embargo, el prefijo se escribirá con guion cuando la siguiente palabra comience por mayúscula o sea un número (anti-ALCA, anti-Mussolini, pro-Obama,  sub-21, super-8). 

3.- Con espacio separador

El prefijo irá separado solo si afecta a varias palabras que tienen un significado unitario (ex alto cargo, vice primer ministro, anti pena de muerte, ex chico de los recados, pro derechos humanos, anti copias pirata…) o si afecta a nombres propios formados por más de una palabra (anti Naciones Unidas,pro Barack Obama, pro Asociación Nacional de Educadores). 

4.- Combinación de prefijos 

Si se unen varios prefijos a una misma palabra o si se repite un mismo prefijo, estos irán unidos entre sí y al sustantivo, formando una sola palabra (antiposmodernista, preposfranquismo, antiantisemita, supersuperguapo).

Fuente: Fundeu.es

Las 20 palabras que nos dejó 2010

Vuvucela, hashtag, sindegate… El mundo de la política, el Mudial, la música o la tecnología produjeron durante el 2010 toda una colección de nuevos términos. Estos son algunos de los más populares.

En el 2010 celebramos el triunfo de la Roja con vuvuzelas, lloramos por la exterminación de los na’vi y copiamos el estilo choni-glam de Lady Gaga. Estas son algunas de las nuevas palabras que se colaron en nuestro vocabulario durante los últimos doce meses, así como otras que, pese a no ser de reciente creación, se popularizaron entonces.

APP: El lanzamiento del iPhone 4 revolucionó en julio el mercado tecnológico español. Parte de ese éxito se debe a las casi 200.000 APP (aplicaciones informáticas) que permiten a este smartphone, entre otras cosas, emular a un GPS, a una cámara con temporizador, a un experto musical que adivina el título de una canción con solo escucharla o a un entrenador personal que diseña tablas de gimnasia. Las de los teléfonos Android no se quedan atrás. Los más enterados las llaman, familiarmente, ‘applies’.

Balconing: Esta práctica, que consiste en saltar entre balcones o a la piscina desde las habitaciones de los hoteles, provocó el pasado verano la muerte de media docena de jóvenes y cientos de accidentes en las islas Baleares. Sin duda, un ejercicio de alto riesgo.

Cable: Hasta finales de año, las comunicaciones diplomáticas que emitían las embajadas eran conocidas en España como telegramas. Desde que estalló el escándalo de Wikileaks, se prefiere el sinónimo cable, cuya grafía coincide con el término anglosajón.

Choni-glam: Vestidos de plexiglás, plataformas imposibles, grandes escotes, panties con carreras, sobredosis de maquillaje y ropa interior a la vista. Las mayores representantes de este nuevo estilo textil son Kesha y, por supuesto, la superventas Lady Gaga.

Cover: Los artistas han dejado de realizar versiones de las canciones de otros: ahora, lo que hacen son ‘covers’. Viene a ser lo mismo, pero el término inglés suena mucho más moderno.

Cougar: Término con el que se denomina a las mujeres maduras que se lían con jovencitos. Madonna, Sharon Stone o Demi Moore son algunos ejemplos. La expresión posee un cierto matiz peyorativo. La serie protagonizada por Courteney Cox y titulada Cougar lo hizo circular fuera de EE.UU., su país de origen.

Electrolinera: El pasado mes de febrero la Fundación del Español Urgente consideró ‘correcto’ el uso de este término para definir las estaciones de servicio que dispensan energía para recargar los coches eléctricos.

Flashmob: Baile multitudinario en un espacio público en el que todos los participantes deben ejecutar la misma coreografía. El programa Sé lo que hicisteis organizó uno para conmemorar sus 700 programas, cientos de personas danzaron al ritmo de Michael Jackson en el suburbano de Madrid, Beyoncé se vio envuelta en otro espontáneo en su antiguo barrio, y algunos grupos lo han utilizado como protesta o para sensibilizar a la población sobre ciertas materias.

Hashtag: Vivimos en la era de las redes sociales. La palabra hashtag se engloba en una de ellas, concretamente en el universo de Twitter, que en un intento de ordenar y englobar por temas los millones de comentarios (tweets) que escriben diarimente sus usuarios, aconseja a estos que añadan etiquetas o palabras clave en sus textos. Van precedidos por el símbolo #.

Jabulani: cada balón del Mundial cuenta con su propio nombre. El último, Jabulani, adquirió en España especial relevancia cuando la selección española ganó el campeonato. Salió a subasta tras participar en el encuentro España-Holanda por 17.000 euros.

Lipdub: Vídeo musical grabado en una sola toma (plano secuencia) y en el que sus protagonistas interpretan en playback una canción. El más famoso, que ha superado los 7 millones de visitas en YouTube, es el realizado por los alumnos de la universidad canadiense UQAM. Insuperable.

Mashup: Otra tendencia musical que consiste en fabricar una canción a partir de dos temas diferentes. En España el que ha obtenido más éxito ha sido el de David Guetta y Manolo Escobar. Se titula Sexy carro (Carro sexy) y en él se reconocen los acordes de la composición Mi carro del solista andaluz adornados con la electrónica sofisticada de uno de los hits del francés. En otros países, Oasis y Green Day han juntado dos de sus creaciones más famosas y han creado una curiosa composición.

Na’vi: No sólo denomina a los pobladores del planeta ficticio Pandora, escenario de la célebre película Avatar, sino al idioma que utilizan estos para comunicarse. Fue diseñado por el filólogo Paul Frommer, a quien el cineasta James Cameron encargó la creación de una lengua fácilmente pronunciable, pero que contuviera sonidos que no formaran parte de ninguna otra. Actualmente está formada por un millar de palabras y tiene un diccionario que crece cada día con los términos aportados por los fans.

Ni-ni (generación): La generación ni-ni alude a aquellos grupos de jóvenes que ni estudian ni trabajan. La denominación tiene su origen en el título de un reality show televisivo, que a pesar de no contar con altos índices de audiencia, supo encontrar una forma divertida de nombrar una realidad social.

Nude: Las revistas de tendencias, devotas de los anglicismos, aseguran que este es el color que debe marcar los armarios de la temporada. Entre amigos también se puede decir ‘color carne’.

Pensionazo: Una de las reformas más polémicas planteadas por el Gobierno y que sigue, doce meses después, coleando. La medida contempla elevar la edad legal de jubilación a los 67 años.

Peineta (hacer la…): ¿Cómo llamar a ese gesto despectivo que José María Aznar dedicó a unos estudiantes de Oviedo el pasado mes de febrero? No sacó los cuernos, no hizo un corte de mangas… lo que hizo fue elevar el brazo y extender el dedo corazón mientras el resto de los dedos aparecían apretados, como en un puño. Alguien recordó una vieja expresión para designarlo, hacer la peineta, y los medios de comunicación pudieron respirar tranquilos porque ya sabían cómo titular el suceso.

Sindegate: Los usuarios de Twitter lo convirtieron en su grito de guerra cuando la conocida como ley Sinde —aquella que facilitaba el bloqueo y cierre de páginas web— se acercaba a su votación en el Congreso de los Diputados. El término también hacía alusión a la presión que EE.UU. había ejercido sobre el Gobierno español para que la norma se aprobara.

Spoilear: Se trata de desvelar el final de una serie o película antes de que los demás hayan tenido oportunidad de verlo. Para los espectadores, una faena. El término se adoptó directamente del inglés cuando en España comenzó a crecer la fiebre por series como Lost (Perdidos) o Dexter.

Vuvucelas: Estas trompetas largas que producen un sonido similar al barritar de un elefante fueron el instrumento favorito de los españoles en los últimos mundiales de fútbol. Entonces, aprendimos su verdadero nombre.

Leído en 20minutos.es  28/12/2010

La “Y” griega se salva de su tragedia griega

No, la sangre de la y griega no llegó al río del plenario de las Academias de la Lengua reunidas este domingo en Guadalajara, México. Finalmente, triunfó el sabio Salomón: las denominaciones «ye» e «i griega» convivirán en la nueva Ortografía. Las veintidós Academias «proponen» que se llame «ye», pero se especifica que la denominación «i griega es muy respetable y tiene tradición centenaria». Rectificar, o transigir, es de sabios, y en la Academia lo son, aunque también entre ellos tengan sus más y sus menos. Mejor así, porque las aguas de nuestros literatos bajaban revueltas como pudo sondear ABC.

Quién nos lo iba a decir. En un país en el que llevamos camino de hablar y escribir como los indios payutis de las películas, el anuncio de unas reformas ortográficas sembró el pánico. Y no sólo en los plenarios de los jueves en la Real Academia. Entre caña y caña, en los bares se ha defendido apasionadamente el uso o no de una tilde, la supuesta y hasta la presunta desaparición de una letra como la Y. En Internet, el debate también ha estado servido intensamente.

Y, por supuesto, en las páginas de ABC, donde el pasado miércoles el Académico de la Lengua y de la Historia Francisco Rodríguez Adrados hacía una sentida defensa de la Y bajo el título de «Esa desgraciada letra griega». Según Adrados, la posible eliminación del nombre de la y griega sería «una agresión a nuestra tradición. Llamarle ye me parece risible, me suena a los yeyés de otro tiempo». El académico también ponía el acento en las tildes en vías de extinción, al tiempo que alertaba de un posible paso más en la denostación de nuestra herencia grecolatina. Eso sí, Rodríguez Adrados se congratulaba de que tras el debate en un pleno de la Docta Casa «la Academia ha intervenido, quizá tarde pero espero que a tiempo». Adrados tenía razón. Fue a tiempo. Aunque a punto estuvo de ocurrir una tragedia. Griega, por supuesto.

Como mandan los cánones del RAE

Como uno no es bachiller, ni menos aún doctarando, sino más bien leguleyo en la materia, lo primero es acudir al Diccionario de la RAE. «Y: vigésima octava letra del abecedario español… Su nombre es i griega o ye». Pero no crean, no es cosa de hoy ni de ayer, sino más bien de anteayer. «Es así desde 1869 —explicaba a ABC el también académico Gregorio Salvador—, cuando la Academia lo acordó y lo incluyó en la undécima edición del Diccionario. Por eso, en América nunca se le llamó y griega, sino ye».

No obstante, el planeta de las letras ha estado y está realmente escocido. Quienes a diario hacen de la lengua su vida, su instrumento de trabajo, se mesaron las barbas literarias y se rasgaron las vestiduras de la palabra. «Es una locura, una auténtica demencia», apuntaba el poeta y filólogo Luis Alberto de Cuenca, que pronto será Académico de la Historia. «Estoy totalmente de acuerdo con Rodríguez Adrados —nos aseguró por su parte César Antonio Molina—. Preferiría que se llamara y griega, como se ha llamado toda la vida. No veo motivos y razones para el cambio en la denominación. Yo siempre, con todos mis respetos para la Academia, la seguiré llamando y griega».

Quizá, nuestros escritores sean unos empedernidos románticos, y seguramente se temieron lo peor, aunque al final haya sido sólo lo regular. «Lo que se celebra en México es una reunión para firmar un acuerdo que apunta al mantenimiento de la unidad del español», explicaba a nuestro periódico Gregorio Salvador apenas 72 horas antes del encuentro. «Realmente —continuaba—, no estamos ante un problema ortográfico, es una cuestión léxica, sobre cómo se ha de llamar una letra. La y griega sólo es un nombre, un garabato, no una pronunciación. La unidad del español es mucho más importante que el nombre de una letra».

Premio Nacional de Poesía, acostumbrado a lidiar con la lengua desde las 7 de la mañana, el poeta Carlos Marzal también se la juega por la entrañable (incluso «lujosa» en palabras de Adrados) y griega: «Me parece un despropósito el abandono de la denominación clásica. Por si no fuesen suficientes los argumentos filológicos a favor de la magna i griega, nos deberían bastar los fonéticos, los estéticos. Sólo a los duros de oído y a los incapaces de percibir la belleza se les puede ocurrir que ye es preferible a hablar de i griega».

Ya saben el dicho, quien quiera saber que vaya a Salamanca. Y allí, en su centenaria Universidad, brega día a día con las nuevas generaciones el profesor de Literatura y escritor Luis García Jambrina. «Estoy indignado (indignado, sí, como suena) con la actitud de la Academia —explicaba el crítico de ABC Cultural— . Yo me rebelo (con b) contra sus decisiones. Seguiré llamando y griega a la y griega, y poniendo la tilde en sólo, cuando equivale a solamente. La lengua no la hace la Academia, la lengua la hacen todos y cada uno de los hablantes».

En parecidos términos se expresó una voz nacida y educada en el español del otro lado del Atlántico, la de Fernando Iwasaki: «Estoy de acuerdo con lo que expone Adrados. Me parece una tontería absurda, de falta de sensibilidad y de respeto hacia las letras. Ya teníamos pocas letras para que encima nos quiten una».

Gregorio Salvador acabó por poner todos los puntos sobre esta queridísima y: «Dice Rodríguez Adrados que la va a seguir llamando y griega; pues yo también». La y griega sigue en el Olimpo de nuestra memoria.

La conjura de los necios

Rodríguez Adrados incluso veía una mano negra en el juicio sumarísimo contra la letra griega, una conspiración contra la cultura clásica. «¡Zaherir a los griegos, que están en el centro de nuestra cultura!», clamaba en nuestra Tercera. «Pero cómo va a querer la Academia acabar con la herencia griega —se enfada Gregorio Salvador— . Poco menos ha escrito Adrados que hay una confabulación. No es eso. Se trata de que los americanos tienen mucho interés en mantener la unidad de la lengua. E insisto, esa unidad vale mucho más que el nombre de una letra. Además, la Academia no impone nada, se trata de recomendaciones. Sobre todo para que lo aprendan las nuevas generaciones, porque las viejas nos moriremos y ya está. Así de simple».

ABC  29/11/2010

A la RAE, con humor

¿Qué tal si ayudamos a rebajar con un poco de humor la tensión que entre  filólogos, pseudofilólogos y entendidos todos está generando la nueva Ortografía que prepara la Real Academia Española? Retomamos para ello este artículo de Arturo Pérez-Reverte publicado en 2.000 en El Semanal, titulado Limpia, fija y da esplendor. Tiene sus años, pero con la reforma ortográfica en ciernes vuelve a tener actualidad.

Acabo de recibir un e-mail de Pepe Perona, el maestro de Gramática, reproduciendo otro que le ha enviado no sabe quién. Desconocemos el nombre del autor original, así que, en esta versión postmoderna del manuscrito encontrado, me limito a seguir el juego iniciado por mano genial y anónima. El maravilloso texto se refiere a una supuesta reforma ortográfica que va a aplicar la Real Academia, a fin de hacer más asequible el español como lengua universal de los hispanohablantes y de las soberanías soberanistas. Y lo reproduzco con escasas modificaciones.

Según el plan de los señores académicos -expertos en lanzada a moro muerto-, la reforma se llevará a cabo empezando por la supresión de las diferencias entre c, q y k. Komo komienzo, todo sonido parecido al de la k será asumido por esta letra. En adelante se eskribirá kasa, keso, Kijote. También se simplifikará el sonido de la c y la z para igualarnos a nuestros hermanos hispanoamerikanos: “El sapato ke kalsa Sesilia es asul”, y desapareserá la doble c, reemplasándola la x: “Mi koche tuvo un axidente”. Grasias a esta modifikasión los españoles no tendrán ventajas ortográfikas frente a los hermanos hispanoparlantes por su extraña pronunsiasión de siertas letras.

Se funde la b kon la v, ya ke no existe diferensia entre el sonido de la b larga y la v chikita. Por lo kual desapareserá la v y beremos kómo obbiamente basta kon la b para ke bibamos felises y kontentos. Lo mismo pasará kon la elle y la ye. Todo se eskribirá kon y: “Yébame de biaje a Sebiya, donde la yubia es una marabiya”. Esta integrasión probokará agradesimiento general de kienes hablan kasteyano, desde Balensia hasta Bolibia.

La hache, kuya presensia es fantasma en nuestra lengua, kedará suprimida por kompleto: así, ablaremos de abichuelas o alkool. Se akabarán esas komplikadas y umiyantes distinsiones entre echo y hecho, y no tendremos ke rompernos la kabesa pensando kómo se eskribe sanaoria. Así ya no abrá ke desperdisiar más oras de estudio en semejante kuestión ke nos tenía artos.

Para mayor konsistensia, todo sonido de erre se eskribirá kon doble r: “El rrufián de Rroberto me rregaló una rradio”. Asimismo, para ebitar otros problemas ortográfikos, se fusionan la g y la j para ke así jitano se eskriba komo jirafa y jeranio komo jefe. Aora todo ba kon jota de kojer. Por ejemplo: “El jeneral korrijió los korreajes”. No ay duda de ke estas sensiyas modifikasiones aran ke ablemos y eskribamos todos kon jenial rregularidad y más rrápido rritmo.
Orrible kalamidad del kasteyano, jeneralmente, son las tildes o asentos. Esta sankadiya kotidiana desaparese kon la rreforma: aremos komo el ingles, ke a triunfado unibersalmente sin tildes.

Kedaran eyas kanseladas en el akto, y abran de ser el sentido komun y la intelijensia kayejera los ke digan a ke se rrefiere kada bokablo: “Oserba komo komo la paeya”. Las konsonantes st, ps, bs o pt juntas kedaran komo simples t o s, kon el fin de aproximarnos a la pronunsiasion ispanoamerikana y para mejorar ete etado konfuso de la lengua. Tambien seran proibidas siertas asurdas konsonantes finales ke inkomodan y poko ayudan al siudadano: “¿Ke ora da tu rrelo?”, “As un ueko en la pare” y “Erneto jetiona lo aorro de Aguti”.

Por supueto, entre eyas se suprimiran las eses de los plurales: “La mujere y lo ombre tienen la mima atitude y fakultade inteletuale”.
Yegamo trite e inebitablemente a la eliminasion de la d del partisipio pasado y kanselasion de lo artikulo, impueta por el uso: “E bebio te erbio y kon eso me abio”. Kabibajo asetaremo eta kotumbre bulgar, ya ke el pueblo yano manda, kedando suprimia esa de interbokalika ke la jente no pronunsia. Adema, y konsiderando ke el latin no tenia artikulo y nosotro no debemo imbentar kosa ke Birjilio, Tasito y lo otro autore latino rrechasaban, kateyano karesera de artikulo. Sera poko enrredao en prinsipio, y ablaremo komo fubolita yugolabo en ikatola, pero depue todo etranjero beran ke tarea de aprender nuebo idioma rresultan ma fasile. Profesore terminaran benerando akademiko de la lengua epañola ke an desidio aser rreforma klabe para ke nasione ipanoablante gosemo berdaderamente del idioma de Serbante y Kebedo.

Eso si: nunka asetaremo ke potensia etranjera token kabeyo de letra eñe. Ata ai podiamo yega. Eñe rrepresenta balore ma elebado de tradision ipanika y primero kaeremo mueto ante ke asetar bejasione a simbolo ke a sio y e korason bibifikante de lengua epañola unibersa.

Fuente: Ortografía. Propuesta alternativa de reforma

Las nuevas normas ortográficas de la Real Academia Española

La nueva Ortografía de la Real Academia Española fija la denominación de algunas letras, cambia “quorum” por “cuórum” y elimina las tildes de “solo”, “guion” y “o” entre números.

La i griega será ye, la b será be (y no be alta o be larga); la ch y la ll dejan de ser letras del alfabeto; se elimina la tilde en solo y los demostrativos (este, esta…) y en la o entre números (5 o 6) y quorum será cuórum, mientras que Qatar será Catar.

La nueva edición de la Ortografía de la Real Academia Española, que se publicará antes de Navidad, trata de ser, como dice su coordinador, Salvador Gutiérrez Ordóñez, “razonada y exhaustiva pero simple y legible”. Y sobre todo “coherente” con los usos de los hablantes y las reglas gramaticales. Por eso el académico insiste en que plantea innovaciones y actualizaciones respecto a la anterior edición, de 1999, pero no es, “en absoluto” revolucionaria. Gutiérrez Ordóñez se resiste incluso a usar la palabra “reforma”.

Con todo, al director del Departamento de Español al Día de la RAE no se le escapa que los cambios ortográficos provocan siempre resistencias entre algunos hablantes. De ahí la pertinencia, dice, del consenso panhispánico que ha buscado la Comisión Interacadémica de la asociación que reúne a las Academias de la Lengua Española de todo el mundo. El miércoles, esa comisión, reunida en San Millán de la Cogolla (la Rioja) aprobó el texto básico de la nueva Ortografía de la lengua española. A falta de su ratificación definitiva el 28 de este mes en la Feria del Libro de Guadalajara (México) durante el pleno de las 22 academias, estas son algunas de las “innovaciones puntuales” aprobadas esta semana y destacadas por el propio Gutiérrez Ordóñez.

La i griega será ye. Algunas letras de nuestro alfabeto recibían varios nombres: be, be alta o be larga para la b; uve, be baja o be corta, para v; uve doble, ve doble o doble ve para w; i griega o ye para la letra y; ceta, ceda, zeta o zeda para z. La nueva Ortografía propone un solo nombre para cada letra: be para b; uve para v; doble uve para w; ye para y (en lugar de i griega). Según el coordinador del nuevo texto, el uso mayoritario en español de la i griega es consonántico (rayo, yegua), de ahí su nuevo nombre, mayoritario además en muchos países de América Latina. Por supuesto, la desaparición de la i griega afecta también a la i latina, que pasa a denominarse simplemente i.

Ch y ll ya no son letras del alfabeto. Desde el siglo XIX, las combinaciones de letras ch y ll eran consideradas letras del alfabeto, pero ya en la Ortografía de 1999 pasaron a considerarse dígrafos, es decir, “signos ortográficos de dos letras”. Sin embargo, tanto ch como ll permanecieron en la tabla del alfabeto. La nueva edición los suprime “formalmente”. Así, pues, las letras del abecedario pasan a ser 27.

Solo café solo, sin tilde. Hay dos usos en la acentuación gráfica tradicionalmente asociados a la tilde diacrítica (la que modifica una letra como también la modifica, por ejemplo, la diéresis: llegue, antigüedad). Esos dos usos son: 1) el que opone los determinantes demostrativos este, esta, estos, estas (Ese libro me gusta) frente a los usos pronominales de las mismas formas (Ese no me gusta). 2) El que marcaba la voz solo en su uso adverbial (Llegaron solo hasta aquí) frente a su valor adjetivo (Vive solo).

“Como estas distinciones no se ajustaban estrictamente a las reglas de la tilde diacrítica (pues en ningún caso se opone una palabra tónica a una átona), desde 1959 las normas ortográficas restringían la obligatoriedad del acento gráfico únicamente para las situaciones de posible ambigüedad (Dijo que ésta mañana vendrá / Dijo que esta mañana vendrá; Pasaré solo este verano / Pasaré solo este verano). Dado que tales casos son muy poco frecuentes y que son fácilmente resueltos por el contexto, se acuerda que se puede no tildar el adverbio solo y los pronombres demostrativos incluso en casos de posible ambigüedad”, esto dice la comisión de la nueva Ortografía, que, eso sí, no condena su uso si alguien quiere utilizar la tilde en caso de ambigüedad. Café para todos. No obstante, la RAE lleva décadas predicando con el ejemplo y desde 1960, en sus publicaciones no pone tilde ni a solo ni a los demostrativos.

Guion, también sin tilde. Hasta ahora, la RAE consideraba “monosílabas a efectos ortográficos las palabras que incluían una secuencia de vocales pronunciadas como hiatos en unas áreas hispánicas y como diptongos en otras”. Sin embargo, permitía “la escritura con tilde a aquellas personas que percibieran claramente la existencia de hiato”. Se podía, por tanto, escribir guion-guión, hui-huí, riais-riáis, Sion-Sión, truhan-truhán, fie-fié… La nueva Ortografía considera que en estas palabras son “monosílabas a efectos ortográficos” y que, cualquiera sea su forma de pronunciarlas, se escriban siempre sin tilde: guion, hui, riais, Sion, truhan y fie. En este caso, además, la RAE no se limita a proponer y “condena” cualquier otro uso. Como dice Salvador Gutiérrez Ordóñez, “escribir guión será una falta de ortografía”.

4 o 5 y no 4 ó 5. Las viejas ortografías se preparaban pensando en que todo el mundo escribía a mano. La nueva no ha perdido de vista la moderna escritura mecánica: de la ya vetusta máquina de escribir al ordenador. Hasta ahora, la conjunción o se escribía con tilde cuando aparecía entre cifras (4 ó 5 millones). Era una excepción de las reglas de acentuación del español: “era la única palabra átona que podía llevar tilde”. Sin embargo, los teclados de ordenador han eliminado “el peligro de confundir la letra o con la cifra cero, de tamaño mayor”.

Catar y no Qatar. Aunque no siempre lo fue, recuerda el coordinador de la nueva ortografía, la letra k ya es plenamente española, de ahí que se elimine la q como letra que representa por sí sola el fonema /k/. “En nuestro sistema de escritura la letra q solo representa al fonema /k/ en la combinación qu ante e o i (queso, quiso). Por ello, la escritura con q de algunas palabras (Iraq, Qatar, quórum) representa una incongruencia con las reglas”. De ahí que pase a escribirse ahora: Irak, Catar y cuórum. ¿Y si alguien prefiere la grafía anterior: “Deberá hacerlo como si se tratase de extranjerismos crudos (Qatar y quorum, en cursiva y sin tilde)”.

Leído en El País

«La mayoría de las personas», no «la mayoría de personas»

La Fundación del Español Urgente recuerda que en expresiones en las que se menciona una parte de un conjunto no debe suprimirse el artículo después de la preposición de: la mayoría de las personas y no la mayoría de personas. 

La Fundéu BBVA ha detectado que en expresiones en las que se menciona una parte de un conjunto, como en «la mayoría de personas» o «un tercio de encuestados», se omite injustificadamente un artículo después de la preposición de, ya que lo correcto es decir «la mayoría de las personas» o «un tercio de los encuestados».

Así lo recoge la Nueva gramática de la lengua española, que censura esa práctica y se aconseja que se diga, por ejemplo, «La explosión rompió la mayor parte de los vidrios de las ventanas» en lugar de «La explosión rompió la mayor parte de vidrios de las ventanas».

La Fundación del Español Urgente aclara que tampoco debe suprimirse el artículo en casos similares con porcentajes, como «un 45 % de trabajadores» en lugar de «un 45 % de los trabajadores».

vía «La mayoría de las personas», no «la mayoría de personas».

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